El Balance Energético provisional de España 2025 deja una lectura clara para la industria del biometano:
España avanza rápido en renovables eléctricas, pero la transición energética de las moléculas renovables sigue siendo una asignatura pendiente.
Y ahí el biometano tiene una oportunidad estratégica. En 2025, España sigue mostrando una elevada dependencia energética exterior:
- 120.029 ktep de importaciones energéticas totales.
- 29.606 ktep de exportaciones.
- 39.088 ktep de producción nacional.
- 130.506 ktep de energía bruta disponible.
- 121.620 ktep de consumo interior bruto.
- 116.122 ktep de suministro total de energía.
La foto es clara: seguimos siendo un país estructuralmente importador de energía. Y cuando miramos al gas, la oportunidad para el #Biometano se vuelve aun más evidente. En 2025, el balance provisional recoge:
- 28.767 ktep de importaciones de gas natural.
- 25.560 ktep de consumo interior bruto de gas natural.
- 13.305 ktep de consumo final energético de gas natural.
- Solo 31,6 ktep de producción nacional de gas natural.
Es decir: España consume una cantidad relevante de gas, pero apenas lo produce. La molécula llega mayoritariamente de fuera. Frente a esto, los biogases muestran todavía una escala reducida:
- 367,5 ktep de producción de biogases.
- 367,5 ktep de consumo interior bruto de biogases.
- 126,4 ktep de consumo final energético de biogases.
- 77,9 ktep de producción bruta de electricidad a partir de biogases.
Y con un mensaje adicional de empleo final con reducida eficiencia, mayoritariamente en cogeneración eléctrica. La comparación es muy ilustrativa: los biogases representan aproximadamente el 1,4% del consumo interior bruto de gas natural. No es una cifra para desanimarse. Es una cifra que refleja el tamaño de la oportunidad. Porque el biometano no necesita sustituir todo el gas natural para ser relevante. Sustituir incluso una parte del gas fósil importado tendría impacto directo en:
- Reducción de dependencia energética exterior,
- Descarbonización de usos térmicos industriales, usos térmicos terciarios y residenciales y transporte pesado de larga distancia
- Aprovechamiento de residuos agroganaderos, urbanos e industriales,
- Generación de actividad económica local,
- Valorización del digestato como fertilizante orgánico,
- Reducción de dependencia exterior de productos fertilizantes nitrogenados altamente emisores de CO₂
- Producción de CO₂ biogénico valorizable,
- Uso eficiente de infraestructuras gasistas ya existentes.
El Balance 2025 también muestra que la #Bioenergía ya tiene un papel relevante dentro del sistema energético español:
- 8.272 ktep de producción de bioenergía.
- 8.412 ktep de energía bruta disponible.
- 6.843 ktep de consumo final energético.
Sin embargo, dentro de esa bioenergía, los biogases todavía tienen un peso ínfimo. Y el biometano, como gas renovable inyectable y trazable, necesita ganar mucha más visibilidad, escala y reconocimiento estratégico.
La conclusión es clara: España está acelerando en electrones renovables, pero necesita acelerar también en moléculas renovables.
La electrificación es imprescindible, pero no suficiente. Hay industrias, procesos y demandas térmicas, consumos continuos y usos energéticos donde el gas renovable puede aportar una solución inmediata, compatible con la infraestructura existente y con capacidad de generar valor territorial en una economía plenamente circular y sostenible.
Por tanto, el biometano no es solo una solución energética. Es una clara herramienta de economía sostenible, medioambientalmente responsable y circular. Una planta de biometano no produce únicamente gas renovable. También transforma residuos en recursos, genera digestato, puede producir CO₂ biogénico valorizable, reduce emisiones difusas y crea actividad industrial en entornos rurales.
Por eso, la lectura estratégica del Balance Energético 2025 no debería limitarse a celebrar el avance renovable eléctrico. La verdadera pregunta es:
¿Cómo convertimos el potencial del biometano en capacidad instalada, en moléculas renovables certificadas y en sustitución real de gas fósil importado?
El reto ya no es demostrar que el biometano tiene sentido. El reto es escalarlo. España tiene residuos, red gasista, demanda industrial, terciaria y residencial y necesidad de reducir su dependencia exterior. El Balance Energético 2025 confirma que el espacio para el biometano no es marginal: es estratégico.
#BIOMETANO #BIOENERGIA #GASRENOVABLE