Un proyecto pionero de economía circular en el medio rural
Gurrea de Gállego, situada en la comarca de la Hoya de Huesca, cuenta con una economía fuertemente vinculada a la actividad agroganadera. Como ocurre en otras zonas de alta intensidad productiva, el municipio se encuentra dentro de un perímetro con riesgo elevado de contaminación por nitratos,[1] asociado al uso intensivo de purines como fertilizante agrícola. Esta realidad ha llevado al Ayuntamiento a buscar soluciones estructurales, eficaces y a largo plazo.
«Desde el Ayuntamiento teníamos claro que el problema de los residuos agroganaderos debía abordarse con una solución moderna, responsable y que aportara valor real a nuestros vecinos. Por eso decidimos liderar el proceso y garantizar que cualquier proyecto que se implantara en Gurrea de Gállego respondiera al interés general del municipio», señala la alcaldesa, Ana Irigoyen.
Un proceso público, transparente y con control municipal
Tras un análisis de la disponibilidad de suelo municipal en una zona de uso industrial, con las distancias y requisitos más apropiados, el Ayuntamiento optó por licitar públicamente el proyecto. “Había surgido bastante interés en nuestra zona, por parte de distintos promotores privados, y la corporación se propuso el objetivo de mantener el control sobre la actividad, creando un proceso que asegurara las máximas garantías ambientales y de protección de la calidad de vida de los ciudadanos, seleccionando una empresa con solvencia técnica y financiera sólida y contrastada”, añadió la alcaldesa.
Esta innovadora iniciativa fue presentada y aprobada por unanimidad en el Pleno municipal, siempre con el objetivo de buscar la mejor solución para los vecinos y asegurar que los beneficios de esta infraestructura reviertan directamente en la comunidad local.
«Queríamos un proceso garantista, transparente y exigente. No se trataba solo de instalar una planta de biometano, sino de asegurarnos de que estuviera plenamente integrada en el territorio y su estrategia de desarrollo, protegiendo la salud de las personas y respetando el entorno. Así, además de fortalecer nuestro sistema productivo, mejora la situación ambiental del municipio, lo que sin duda es excelente para mantener el flujo de turismo que nos visita»,», subraya la alcaldesa.
Protección ambiental y calidad de vida: cero molestias para los vecinos
El proyecto se adjudicó a la empresa “Planta de Biometano Gurrea SLU” que forma parte del ecosistema de proyectos impulsados por IAM Carbonzero en toda España. Como todos los proyectos se está diseñando con las MDT (Mejores Técnicas disponibles) bajo criterios de máxima protección del aire, el suelo y el agua, incorporando tecnologías avanzadas que permiten un funcionamiento completamente estanco: sin olores, sin vertidos y sin ruidos, evitando cualquier molestia para la población.
El tratamiento centralizado y controlado de los residuos permitirá reducir la presión sobre los suelos agrícolas y los acuíferos, contribuyendo a prevenir la contaminación por nitratos y mejorando la calidad ambiental del entorno.
«Una planta de biometano es mucho más que energía renovable, es economía circular que nace de la necesidad rural y ambiental de gestionar los subproductos existentes, y solo tiene sentido si está integrada en el territorio apoyando al sector agroganadero local. Nuestro compromiso es claro: proteger la salud y la calidad de vida de los vecinos. Esta instalación no solo no genera impactos negativos, sino que soluciona un problema existente ayudando a los empresarios del campo a alinearse con la exigente normativa de la UE y la nueva estrategia de la PAC sobre bioeconomía» Declara Álvaro Mayordomo, Socio de IAM Carbonzero.
Impacto económico y empleo local
El proyecto supone una inversión aproximada de 20 millones de euros y permitirá valorizar hasta 106.000 toneladas anuales de residuos agroganaderos, con una dieta basada en un 80% de purines y estiércoles y un 20% de residuos agrícolas, produciendo alrededor de 70 GWh anuales de biometano y una estimación 85.000 tn/a de biofertilizante. Además, este proyecto tiene un potencial de reducción de emisiones en tn/a de CO2eq similar al necesario para calentar anualmente 21.000 hogares con gas natural fósil o 6.900 coches dando la vuelta al mundo anualmente.
Desde el punto de vista económico, la iniciativa generará un impacto positivo directo en las arcas municipales y en la economía local:
- Alquiler de un terreno municipal situado en la Carretera A-1209 km2 (80.000€ anuales) ya materializado desde la adjudicación del concurso.
- Establecimiento de la sede social de la empresa “Planta de Biometano Gurrea SLU” en Gurrea de Gállego generando Ingresos recurrentes vía licencias, impuestos y tasas municipales durante más de 25 años.
- Creación de empleo local de calidad, tanto en la fase de construcción como en la de operación. La estimación es de 50/60 puestos en la fase de construcción y de 6 a 9 empleos directos estables, durante toda la fase de operación, priorizando la contratación de personal local y/o en riesgo de exclusión.
- Dinamización de la economía local, a través de empleos indirectos y servicios.
«Este proyecto es una oportunidad para dinamizar y fortalecer la economía local, generar empleo de calidad y reforzar la actividad industrial del municipio, todo ello alineado con un modelo de desarrollo sostenible y de economía circular», concluye la alcaldesa.
Sobre la planificación del proyecto, actualmente están en marcha los trabajos Ambientales y Agronómicos para la tramitación de la AAI (Autorización Ambiental Integrada) que se presentará en los próximos meses. El objetivo es el desarrollo de la construcción a lo largo del 2027 y la puesta en marcha de la nueva instalación en 2028, cuando se espera la entrada en operación comercial.
Un modelo replicable de innovación municipal
Con esta iniciativa, Gurrea de Gállego se posiciona como un referente en innovación municipal y gestión responsable del territorio, demostrando que desde el ámbito local es posible liderar soluciones eficaces a los retos ambientales, al tiempo que se impulsa el desarrollo económico y se mejora la calidad de vida de la ciudadanía.
«Es una buena noticia que haya ayuntamientos que se apoyen en estas infraestructuras de última tecnología para proteger y desarrollar sus territorios. Supone un nuevo modelo de integración en la zona, basado en la economía circular, que genera valor a largo plazo para los vecinos y empresarios del mundo rural. El Objetivo es que todos los empresarios de la zona puedan beneficiarse de las sinergias», señala Jesús Calle, Responsable de Desarrollo de Negocio de IAM Carbonzero en la zona norte.
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[1] Orden AGM/83/2021, de 15 de febrero, del Gobierno de Aragón, por la que se designan y modifican las Zonas Vulnerables a la contaminación de las aguas por nitratos procedentes de fuentes agrarias en la Comunidad Autónoma de Aragón y se aprueba el V Programa de Actuación sobre las Zonas Vulnerables de Aragón.