Europa abre la puerta al digerido en su plan de fertilizantes: qué dice y qué falta por concretar
La Comisión Europea sitúa el reciclaje de nutrientes, el biogás y el biometano entre las vías para reducir la dependencia exterior de fertilizantes. Es una señal política clara. Las medidas concretas, en su mayoría, están aún por llegar.
El 19 de mayo de 2026, la Comisión Europea adoptó el Plan de Acción sobre los Fertilizantes (COM(2026) 310 final). Llega en un momento delicado para el campo: precios disparados, suministro tensionado por la situación en Oriente Próximo y una dependencia de las importaciones que Europa arrastra desde hace años.
La mayor parte del Plan se centra en la respuesta inmediata a esa crisis. Pero hay otra parte, menos visible, que interesa especialmente a quienes trabajamos en biometano y en la valorización de subproductos agroganaderos: el papel que Bruselas reserva a los nutrientes que ya tenemos en nuestro territorio y que hoy no siempre aprovechamos bien.
Lo resume una frase del propio documento: el biogás puede reducir la dependencia energética y de nutrientes, generar ingresos adicionales para los agricultores, crear valor local en las zonas rurales y reforzar la resiliencia mediante soluciones circulares.
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Qué es (y qué no es) este Plan
Conviene aclararlo para saber dónde estamos. Una Comunicación de la Comisión no es una ley. No crea obligaciones ni cambia por sí misma ninguna norma. Es una hoja de ruta: explica qué quiere hacer Bruselas, con qué herramientas y en qué dirección.
Por eso el lenguaje importa. La mayoría de las medidas que afectan al digerido y a los fertilizantes de origen biológico están formuladas como «la Comisión estudiará», «valorará» o «examinará». Son compromisos de trabajo, no decisiones tomadas. Algunas se concretarán en propuestas legislativas que después tendrán que negociar el Parlamento Europeo y el Consejo.
Tampoco es un Plan que haya convencido a todos. Organizaciones agrarias como ASAJA, UPA o Copa-Cogeca lo han recibido con críticas, sobre todo por la falta de fondos nuevos y porque buena parte del apoyo queda en manos de cada Estado miembro. Es una crítica que hay que tener en cuenta: el reto de los agricultores es inmediato y muchas de las medidas estructurales tardarán en notarse.
El digerido, en el centro de la conversación
El digerido («digestato» en la terminología europea, como traducción directa del inglés) ) es lo que queda tras la digestión anaerobia de estiércoles, purines y otros subproductos orgánicos en una planta de biogás o biometano. Conserva buena parte de los nutrientes de la materia prima: nitrógeno, fósforo, potasio y materia orgánica.
Hasta ahora, su uso agrícola se ha encontrado con un marco normativo complejo, que en muchos casos lo trata como residuo y limita su aplicación en las zonas vulnerables a los nitratos. El Plan apunta a varios cambios en ese marco:
- Medidas a corto plazo para facilitar el uso de digestatos, entre ellas la posible creación de un espacio controlado de pruebas (un sandbox regulatorio).
- Ampliar a los digestatos la opción RENURE. La modificación de la Directiva de nitratos adoptada en febrero de 2026 permite a los Estados miembros que así lo decidan autorizar en zonas vulnerables el uso de nitrógeno recuperado del estiércol (materiales RENURE) por encima del límite general. La Comisión trabaja para extender esa posibilidad a determinados digestatos líquidos de origen ganadero, con salvaguardias ambientales. En la evaluación de la Directiva de nitratos publicada el 15 de julio, confirmó que prepara esa ampliación. No es una cuestión cerrada: algunas organizaciones ambientales han pedido a la Comisión que no la lleve adelante.
- Revisar si los subproductos animales y el estiércol digerido o compostado deben seguir dentro de la Directiva marco de residuos. En su evaluación, la Comisión valorará la posibilidad de excluirlos de su ámbito de aplicación para simplificar su gestión.
- Mejorar el Reglamento de subproductos animales y ampliar el Reglamento (UE) 2019/1009 de productos fertilizantes, para que más materiales de origen biológico puedan formar parte de productos fertilizantes con marcado CE.
- Estudiar objetivos de reciclaje de nutrientes a partir de flujos orgánicos como el digestato, los lodos o los biorresiduos, «sin dejar de ser realista en cuanto a lo que puede lograrse».
El Plan también quiere facilitar que los nutrientes viajen desde las regiones con excedentes estructurales hacia las que los necesitan, siempre dentro de los límites ambientales. Es un punto especialmente relevante para las zonas ganaderas intensivas, donde la gestión de estiércoles y purines es hoy uno de los grandes retos ambientales.
Crear mercado para los fertilizantes de origen biológico
Que una norma permita usar un producto no garantiza que alguien lo compre. Por eso la otra gran línea del Plan busca crear demanda:
- Una definición clara de «fertilizante de origen biológico» y la eliminación de barreras reglamentarias y comerciales, como primer paso.
- Mercados pioneros en la futura Ley de Biotecnología II. La Comisión prevé medidas como requisitos de contenido mínimo de materiales low-carbon o hipocarbónicos o de origen biológico en las mezclas de fertilizantes, o sistemas de etiquetado voluntarios y obligatorios. La propuesta legislativa todavía no se ha presentado; la Comisión la prevé para finales de 2026.
- La PAC y la política de cohesión como palancas. La PAC puede apoyar la sustitución de fertilizantes sintéticos por fertilización orgánica cuando sea posible, las inversiones en reciclado de nutrientes (el texto cita expresamente los digestores) y el asesoramiento en planes de gestión de nutrientes. La Comisión anima además a los Estados miembros a aprovechar la revisión intermedia de la política de cohesión para invertir en este sector.
- El carbono como fuente de ingresos. El Plan vinculaba la revisión del régimen de comercio de derechos de emisión (RCDE) con el apoyo a los fertilizantes de origen biológico y circulares. La Comisión presentó esa propuesta de revisión el 17 de julio de 2026 y, entre otras medidas, plantea que los Estados miembros puedan destinar ingresos del RCDE a ayudar a los agricultores a adoptar fertilizantes de origen biológico, orgánicos y circulares. Es una propuesta que ahora deben negociar el Parlamento Europeo y el Consejo. Además, la Comisión estudiará vincular el marco europeo de certificación de absorciones de carbono y carbonocultura con un uso más eficiente de los fertilizantes.
El propio Plan reconoce que falta información: pide datos más claros sobre cómo se repercuten los costes en los agricultores y qué frena que adopten estos productos. Es una pregunta clave. Sin respuesta, la mejor normativa puede quedarse en el papel.
Nuestra Lectura
En IAM carbonzero entendemos una planta de biometano como algo más que una instalación energética. Es también una forma de gestionar subproductos agroganaderos y de devolver al campo los nutrientes que contienen, en condiciones controladas y con trazabilidad. Por eso trabajamos en cada proyecto la gestión del digerido y su transformación en enmiendas orgánicas y materiales para fertilizantes, dentro del marco que hoy existe: el Reglamento (UE) 2019/1009 para productos con marcado CE y el Real Decreto 506/2013 para el mercado nacional.
Que la Comisión reconozca expresamente ese papel es una buena noticia para el sector. Pero una hoja de ruta no cambia las cosas sobre el terreno hasta que se traduce en normas aplicables. Hasta entonces, el reto sigue siendo el mismo: demostrar, con datos y con controles, que el digerido bien gestionado es un recurso agronómico seguro y útil para los agricultores del entorno de cada planta.
Lo que vamos a seguir de cerca
- Cuándo incorpora España la opción RENURE a su normativa. No es automática: cada Estado miembro decide si la autoriza, y el Ministerio de Agricultura ha anunciado que lo hará mediante una norma específica.
- Cómo se concreta la ampliación de RENURE a los digestatos: con qué criterios de calidad y en qué plazos.
- El resultado de la evaluación de la Directiva marco de residuos y si finalmente se excluyen el estiércol digerido y determinados subproductos.
- La definición europea de «fertilizante de origen biológico» y los mercados pioneros de la Ley de Biotecnología II.
- La negociación de la revisión del RCDE y si se mantiene la posibilidad de usar sus ingresos para apoyar a los agricultores.
- Cómo trasladan los Estados miembros, y España en particular, estas oportunidades a la PAC y a los fondos de cohesión.
Seguiremos paso a paso los acontecimientos para continuar el análisis.
Fuente: Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones. Plan de Acción sobre los Fertilizantes: Asociación para garantizar la disponibilidad, asequibilidad y autonomía estratégica de los fertilizantes producidos en la UE. COM(2026) 310 final, 19 de mayo de 2026. Nota de prensa de la Representación de la Comisión Europea en España: enlace.